Del mundo y sus necedades
A menudo, mi mundo (supongo que es el mismo de todos) se desmorona sin parecer que tenga remedio.
Desde luego que soy muy privilegiada pues que dura poco.
Y cuando se prolonga, calzo las alas de Lamparilla y el gorro de Peter Pan.
También lo hago a menudo y asimismo dura poco y es que no creo que se pueda prolongar nada en este mundo, ni siquiera la ensoñación.
Estamos condenados a vivir despiertos y con los pies en la tierra, pero no he de negar que pesa y mucho. Y no, no solo por uno mismo. También por los demás. Cercanos o lejanos.
Ayer en un momento vislumbré los ojos de los refugiados. Sí, vislumbré porque se encogió de tal modo el corazón que esquivé su mirada.
De cualquier manera su mirada ha sido ya olvidada. La han cambiado por un partido de fútbol, por un show, por otra noticia más novedosa. Y es que lo de perdurar, lo de permanecer, lo de continuar, no es símbolo de nuestro mundo actual.
Desde luego que soy muy privilegiada pues que dura poco.
Y cuando se prolonga, calzo las alas de Lamparilla y el gorro de Peter Pan.
También lo hago a menudo y asimismo dura poco y es que no creo que se pueda prolongar nada en este mundo, ni siquiera la ensoñación.
Estamos condenados a vivir despiertos y con los pies en la tierra, pero no he de negar que pesa y mucho. Y no, no solo por uno mismo. También por los demás. Cercanos o lejanos.
Ayer en un momento vislumbré los ojos de los refugiados. Sí, vislumbré porque se encogió de tal modo el corazón que esquivé su mirada.
De cualquier manera su mirada ha sido ya olvidada. La han cambiado por un partido de fútbol, por un show, por otra noticia más novedosa. Y es que lo de perdurar, lo de permanecer, lo de continuar, no es símbolo de nuestro mundo actual.
Comentarios
Publicar un comentario