DIARIO
En mi viejo ordenador, había un espacio en el que se podía escribir y escribir y escribir. Poco importaba que se perdiese en ese eco de lo privado y que al no ir enlazado a Internet desaparecía.
Si en este portátil existe o no aún no lo he descubierto, de modo que escribo aquí. Si aparece o no, no es nada importante. Sé que nada desaparece, al menos eso dicen los expertos de los móviles. ¡Qué más dará! la que desaparecerá seré yo y sólo la tierra sabrá que hacer con mis cenizas o mis restos.
Hoy, he sentido la añoranza del amor. Del Amor en sí mismo. Sí he tenido añoranza del amar algo en ese mismo momento en que sentía esa nostalyía. Entre todo lo existente, precisaba ese sentimiento: el de amar.
Recordé algo que nunca he olvidado. Aquello de...
Cuando naciste te agarraste a mi pierna como si estuvieras desamparada.
Me lo contó mamá. Y sentí que debía asentarlo en algún lugar, en algún cuaderno, en una neurona del recuerdo que me importa mucho,
Ahora lo dejo aquí, al azar de los vientos y de la memoria o el olvido. ¿Importa?
Si en este portátil existe o no aún no lo he descubierto, de modo que escribo aquí. Si aparece o no, no es nada importante. Sé que nada desaparece, al menos eso dicen los expertos de los móviles. ¡Qué más dará! la que desaparecerá seré yo y sólo la tierra sabrá que hacer con mis cenizas o mis restos.
Hoy, he sentido la añoranza del amor. Del Amor en sí mismo. Sí he tenido añoranza del amar algo en ese mismo momento en que sentía esa nostalyía. Entre todo lo existente, precisaba ese sentimiento: el de amar.
Recordé algo que nunca he olvidado. Aquello de...
Cuando naciste te agarraste a mi pierna como si estuvieras desamparada.
Me lo contó mamá. Y sentí que debía asentarlo en algún lugar, en algún cuaderno, en una neurona del recuerdo que me importa mucho,
Ahora lo dejo aquí, al azar de los vientos y de la memoria o el olvido. ¿Importa?
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