Del sufrimiento adquirido
Mientras hacía la cama e intentaba quitar esta o aquella arruga, me pasaba por la cabeza la facilidad con la que las mujeres sufrimos por cosas tontas a la vez que me preguntaba el porqué. Llegué a la conclusión de que no estaba integrado en nuestro gen sino en la implantación de la que hemos sido víctimas desde que el mundo se llamó civilizado. Y para que el hombre - macho se civilizara había que poner al hombre-femenino al filo de la idiotez. Limitarla a tareas, ritos y costumbres que le eran asignadas por ellos. Esos hombres que crearon civilizaciones excluyéndonos a nosotras las mujeres de ellas.
Y pensé que buscar la perfección (la que ya se sabe no existe) en la arruga de una sábana o en la pisada de un suelo recién fregado, no iba a quitarme el sueño.
Y pensé que buscar la perfección (la que ya se sabe no existe) en la arruga de una sábana o en la pisada de un suelo recién fregado, no iba a quitarme el sueño.
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