La pregunta.
¿Tú eres culta?, me preguntó.
Por el tono de voz, creí entender, que más que una sencilla pregunta, era un reto.
-No sé, le dije. Pero no sé cultivar la tierra, ni cosechar de ella fruto alguno. Tampoco soy capaz de sacar un pez de la mar, ni del lago, ni de río alguno. Extraer minerales también lo desconozco. No tengo oficio alguno.
Gracias a mis progenitores aprendí a leer, a escribir y a hacer las cuentas básicas. No sé evocar a los espíritus, ni ordeñar a una cabra o vaca. Menos aún elaboro queso, ni pan. No sé coser ni confeccionar mis vestidos. Desconozco las canciones de los distintos pueblos. Sus danzas me son desconocidas, también sus costumbres. Su historia me es un jeroglífico. Con otras palabras, por mi misma no sabría cubrir mis desnudeces, ni alimentarme siquiera.
¿Responde esto a tú pregunta?
Por el tono de voz, creí entender, que más que una sencilla pregunta, era un reto.
-No sé, le dije. Pero no sé cultivar la tierra, ni cosechar de ella fruto alguno. Tampoco soy capaz de sacar un pez de la mar, ni del lago, ni de río alguno. Extraer minerales también lo desconozco. No tengo oficio alguno.
Gracias a mis progenitores aprendí a leer, a escribir y a hacer las cuentas básicas. No sé evocar a los espíritus, ni ordeñar a una cabra o vaca. Menos aún elaboro queso, ni pan. No sé coser ni confeccionar mis vestidos. Desconozco las canciones de los distintos pueblos. Sus danzas me son desconocidas, también sus costumbres. Su historia me es un jeroglífico. Con otras palabras, por mi misma no sabría cubrir mis desnudeces, ni alimentarme siquiera.
¿Responde esto a tú pregunta?
Comentarios
Publicar un comentario