De sueños y vigilia/Mirando al mar soñé.
Mirando al mar soñé
Ha bajado al pueblo. Iba cantando bajito. Quería mirar al cielo y no era posible. Los boquetes, las losas levantadas, la estrechez de la acera y los postes sobre ella, cuando no un coche subido encima de esta, lo hacían impracticable. Lo del mirar al cielo
.Los ojos de las gentes vacíos de comunidad, de cercanía. Sólo un niño cantaba eso de "Un elefante
se balanceaba"... El resto hostilidad.
se balanceaba"... El resto hostilidad.
Rostros ceñudos y apatía por doquier.
Para que puñetas necesitamos en las calles luces y adornos navideños si las luces de nuestro interior están apagadas. Si la sonrisa que es gratis no somos capaces de esbozarla. Si el buenos días o las buenas tardes, si se dan, semejan gruñidos de fiera.
Miras a los ojos de las gentes y rehuyen la mirada esquivos, como amedrantados. Tal vez de si mismos.
Un viejo le ha pedido candela. Mientras busca el mechero, el hombre le cuenta una historia truculenta. Han matado a un muchacho. Tenga usted cuidado, estos moros roban y matan.
Para que puñetas necesitamos en las calles luces y adornos navideños si las luces de nuestro interior están apagadas. Si la sonrisa que es gratis no somos capaces de esbozarla. Si el buenos días o las buenas tardes, si se dan, semejan gruñidos de fiera.
Miras a los ojos de las gentes y rehuyen la mirada esquivos, como amedrantados. Tal vez de si mismos.
Un viejo le ha pedido candela. Mientras busca el mechero, el hombre le cuenta una historia truculenta. Han matado a un muchacho. Tenga usted cuidado, estos moros roban y matan.
No necesitamos moros que maten y roben, le dice, y seguidamente añade: nosotros solitos ya nos encargamos, le responde algo agria. Cambia de tercio como por arte de magia.
Se me ha vaciado la sonrisa, le dice. Y apaga el cigarro.
Lo apaga usted entero, dice el hombre.
Es que me ha quitado usted la gana de fumar-le responde.
. Bueno, señora, vaya usted con Dios.
Y usted también, que buena falta le hace buen hombre.
Seguro que el viejo no ha captado el retintin.
Al llegar a casa se pone a contemplar el árbol de navidad.
Al llegar a casa se pone a contemplar el árbol de navidad.
Sea como sea voy a recuperar mi ánimo navideño, se dice a si misma. Y añade, una vez al año no hace daño.
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