Otra de féminas
No hay máquina capaz de captar la velocidad de la mente. Al menos eso pienso en mi ignorancia.
Se da el caso, que anoche volví a escribir. si no una novela, sí al menos, un cuento. Una saga corta. muy corta. Dado que las mujeres de la familia son muchas y bastante especiales. (No puedo decir lo mismo de los hombres. Lamentándolo mucho. O, me faltan datos o. me sobran encefálogramas planos. Claro que también puede ser que ignore sus hazañas que, a mi entender, merezcan la pena ser inmortalizadas en este, ni en ningún otro medio. Por muy humilde que sea. (Diario).
Salvo dos mujeres, de las que desconozco todo: tía Carmela, y tía Elena por parte paterna, el resto son todas mujeres de las que se podría escribir una novela de cada una de ellas.
Y eso hice anoche. A una velocidad de vértigo y didiéndome trata de recordar mañana y escríbelo.
¡Ja! Mi gozo en un pozo.
Bueno, al menos os recordé a todas y cada una. Este es mi homenaje a esas mujeres tan especiales.
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