Todo pasa sin pasar todo.

Nos creemos que lo hemos vivido todo y no es verdad. Ni vivido ni sentido, porque yo no nací en África y no viví la ablación, ni viví en Afganistan ni llevo burka. Porque vivir es mucho más de lo que nos quieren vender. Y eso sí que es así: todo se vende. Hasta la vida.
No no hemos vivido, aunque así lo confesara Neruda, e incluso yo misma, alguna vez que otra desde esa oscuridad que nos habita a los seres humanos. Más oscuridad que luz, ya que (se ha dicho millones de veces) hasta la luz ciega.
Confieso que me quedan cosas por vivir y espero que no sean demasiado duras.
Mas, mi deseo más ardiente es que lo hagan todas esas personas que sufren de modo atroz la maldad de otros hombres.

Comentarios

Entradas populares