De la infidelidad
Existen personas de toda condición. Es obvio. Pero a mi me gusta lo obvio. Y es que pienso que no por ser obvio está aprendido y registrado en nuestros actos. Y es que obviamos más que actuamos.
Existen personas capaces de obviar una amistad de veinte años o más, porque sí. De pronto, sin más se fugan de nuestras vidas.
Algunos dicen que esas amistades nunca fueron tales. Otros dicen que la amistad se pierde como otras cosas en la vida. Incluso hay quién pregunta: ¿cómo se mide la amistad?
Como he de ser yo misma quién halle la respuesta, al menos a quién pregunta por la medida de la amistad responderé que nunca utilicé ninguna.
Me dí así, sin más, con mi más intimo ser. No medí nada. Y pensé que así volvía a mi. Sin medida alguna posible. La amistad de la otra persona.
Pensar que fue una falsedad, un mal uso cuesta creerlo, pero hete aquí que ha desaparecido esa persona de mi vida que hasta tenía la llave de mi vivir. O así me lo prometió.
Comentarios
Publicar un comentario