Malditos sistemas
El estado inefable en el que me encontraba ha estado a un tris de irse a pique con estos malditos manipuladores que son los medios en los que ahorita escribo.
Pues retomemos el estado inefable.
Y es que hay hechos de los hombres en la vida de los hombres que los ennoblecen a ellos y a todos lo que los compartimos., de alguna manera. Y esa manera, también está representada en estos medio en los que ahorita mismo escribo.
Y es que los hombres no son buenos o malos. Oh no. Es que nos acompaña la dualidad.
Hay momentos en que somos buenos.
Hay momentos en que somos malos.
Así a voz de pronto he abandonado el "los hombres" para trastocarlo en un "nos". Porque también yo formo parte de esa humanidad vacilante y dual.
Pero siendo un ser determinadamente emocional, o sentimental, o romántico, o, o, o; pues, ésta noche ( y van unas pocas horas) estaba embargada por la mágia.
Pues retomemos el estado inefable.
Y es que hay hechos de los hombres en la vida de los hombres que los ennoblecen a ellos y a todos lo que los compartimos., de alguna manera. Y esa manera, también está representada en estos medio en los que ahorita mismo escribo.
Y es que los hombres no son buenos o malos. Oh no. Es que nos acompaña la dualidad.
Hay momentos en que somos buenos.
Hay momentos en que somos malos.
Así a voz de pronto he abandonado el "los hombres" para trastocarlo en un "nos". Porque también yo formo parte de esa humanidad vacilante y dual.
Pero siendo un ser determinadamente emocional, o sentimental, o romántico, o, o, o; pues, ésta noche ( y van unas pocas horas) estaba embargada por la mágia.
Comentarios
Publicar un comentario