Diario de las Españas
Siempre fuímos varias y por variopintas cuestiones. Pero sobre todo, después del nefasto 18 de julio fuímos dos totalmente opuestas. Hasta hace unos años. (Al menos eso creímos los peatones de España).
Hay algo que prevalece en la España de los patriotas azules tirando a negros y esto es su unión frente a una diversidad multicolor de rojos, naranjas y rosas. A los rojos eso sí, tanto antes como después intentan aniquilarlos, los azules y los rosas. Estos han dado muestras en el último tiempo de que consideran más importante tonarse azulados dado el éxito económico que aporta a determinados de ellos, que el rojo pasión con el que otrora defendían una tercera en discordia llamada democracía. (Demos del griego y bla, bla, bla, adoro a Mafalda).
Sea como fuere tanto a los azules como a los rosas les molesta la diversidad. Esto se nota en la tala de árboles, en los pozos ilegales del parque natural Doñana, en las vallas de Melilla, en la ayuda cero a los refugiados. En fin en una lista larguísima que viene a significar que el muerto de hambre al hoyo y el vivo a la corrupción que es lo que mejor renta.
En estas estábamos, y estaremos hasta que aprendamos a vivir en esa tercera dimensión llamada Democracia y de la que deberían aprender desde el más bajo al más alto de los moradores de la España plural y a la que me gusta llamar Este País porque esa España patriótica no habla conmigo ni yo le importo.
Hay pues absoluta empatía.
Hay algo que prevalece en la España de los patriotas azules tirando a negros y esto es su unión frente a una diversidad multicolor de rojos, naranjas y rosas. A los rojos eso sí, tanto antes como después intentan aniquilarlos, los azules y los rosas. Estos han dado muestras en el último tiempo de que consideran más importante tonarse azulados dado el éxito económico que aporta a determinados de ellos, que el rojo pasión con el que otrora defendían una tercera en discordia llamada democracía. (Demos del griego y bla, bla, bla, adoro a Mafalda).
Sea como fuere tanto a los azules como a los rosas les molesta la diversidad. Esto se nota en la tala de árboles, en los pozos ilegales del parque natural Doñana, en las vallas de Melilla, en la ayuda cero a los refugiados. En fin en una lista larguísima que viene a significar que el muerto de hambre al hoyo y el vivo a la corrupción que es lo que mejor renta.
En estas estábamos, y estaremos hasta que aprendamos a vivir en esa tercera dimensión llamada Democracia y de la que deberían aprender desde el más bajo al más alto de los moradores de la España plural y a la que me gusta llamar Este País porque esa España patriótica no habla conmigo ni yo le importo.
Hay pues absoluta empatía.
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