Diario. Todos los refugios.
Una leyenda que, como toda leyenda, no se sabía a ciencia cierta si era verdadera o no. recorría aquel mundo de confín a confín.
Es el caso que se creía que los seres que poblaban aquel mundo venían de un refugio de agua al que nunca más podrían volver.
De aquel extraño refugio brotaban de vez en cuando seres distintos. Seres que sus mismos hermanos consideraban " incompletos" y que muchos de ellos rechazaban y martirizaban con su desprecio.
Los más chicos de aquellos habitantes, también se mofaban de ellos, les hacían sufrir como los más mayores. Justo es decir que no todos, pero suficientes por desgracia. A aquellos que así se mofaban, los que no lo hacían les llamaban cafres, trogloditas, cavernícolas y otras cosas más que, siendo tantas nos aburriríamos de nombrar.
Aquellos moradores de aquel mundo, se pasaban la vida pensando en el primer refugio de donde procedían y adonde no podían volver, de modo que comenzaron a crear refugios contra todo y todos.
Sin embargo, pasaban de puntillas sin querer ni oír ni saber de un refugio donde todos, pero todos todos teminarían yendo. Guapos, feos, altos delgados, completos o con taras. TOOODOS sin excepción irían a aquél refugio.
Y a pesar de que era lo más cierto que ocurriría, todos se negaban a aceptarlo. Ni siquiera halaban de ello sin hacer extrañas cruces y emitiendo frases como vade retro, que era un conjuro para alejarlo.
¡Qué tontos eran aquellos seres! Inventaron el miedo. ¡Miedo a un refugio!
¿Y para qué?
Pues para nada absolutamente.
No se sabía cómo ni cuando, pero sí se sabía que iban a ir a él queriendo o sin querer.
Comentarios
Publicar un comentario