Sin títulos ni coronas solo una canción.
En estos tiempos convulsos...Suena muy literario, ¿verdad? Pero no es eso de lo que quería escribir sino de un recuerdo que de repente se me vino al despertar de la memoria. Y es que aquella canción que rezaba "Todo Paris canta al amor", y según la traducción:" porque el amor mora allí"...Pues, bien yo he estado en Paris tan sólo hace unos momentos. Uno viaja desde una cómoda silla contemplando el azul , u oyendo las gotas de la lluvia repicar. O, como en este caso, oyendo cantar a un trabajador mientras trabaja a golpe de martillo. Y como en estos tiempos de frenesí por viajar (si llamamos viajar a desplazarnos en minutos o en horas de un cofín a otro confín), pues yo he viajado a un Paris ensimismado y alegre y he oído cantarle al amor con una pasión desenfrenada. El cantor era italiano o que me hizo pensar que Italia toda sí que le canta al amor.
Paris es gris y triste, Para alegrar Paris hay que cantarle a Paris. Y así lo hacen los franceses que lo aman.
Paseo por los Campos Elíseos, subo la Torre, A la más famosa torre de Francia y de casi todo el mundo.
A mis pies Paris. Me entran ganas de cantarle una canción, a Paris, pero me sale Granada, tierra soñada por mí. No amo Paris lo suficiente para cantarle una canción creada por mí.
Sigo paseando a lo largo del Sena. Miro lo que todo el mundo contempla sin conseguir ver lo que es loado, cantado, venerado. Es preciso ser francés, parisino para ver lo que ellos ven. No veo gente enamorada. No oigo a nadie cantar. Quiero mirar como ellos miran su ciudad, pero verla como ellos no me es posible.
Adoro Paris en mi mente. Allí canto las canciones que la ensalzan, allí, bajito casi imperceptible oigo a la Piaf, a Serge Gainsbourg, a Aznavour que aún no siendo francés...a tantos otros, y veo al fin el Paris de las canciones, mejor dicho, lo sueño deleitándome sin saber muy bien si es Paris el que me hace gozar o simplemente son sus canciones.
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