Juventud
Qué harán cuando ya no quede nadie que les hable de los padres y su juventud de los abuelos, tíos. De los orígenes de unos y otros.
¿Qué harán al comprobar que no se ocuparon de saber en profundidad de ellos?
Si en nuestra generación aún nos quedan preguntas y convivimos intensamente...Supimos de amigos de los tíos, costumbres y vicios, virtudes y actitudes. De su mal o buen genio, que era mucho por parte de algunos, o las muchas lágrimas que lloraran varias tías entre ellas una tía abuela en especial que, por un desgraciado accidente quedó coja y habiendo de vivir en casa de su hermana y o hermano.
Siempre activa, siempre trabajando en esto o aquello.
yo sentía cierta piedad por la tía Mercedes. Me encantaban sus historias, sus canciones, cuando me corregía "no se dice bonico, se dice bonito".
De las otras mujeres de la familia, tanto paterna como materna, la lista de historias sobre sus vida sería inagotable.
Cuántas veces me pasó por la cabeza escribir una saga familiar. Pero soy tan perezosa...
Cuando hablamos la hermana que viene tres años después que yo, aún nos gusta relatar de todos ellos a pesar de que las más jóvenes les disguste oír de lo que no conocen. Sí de lo que vivieron con ellos y ellas.
No hay ningún sobrino que hable de los abuelos, tíos y tías. Al menos conmigo. Todos están muy ocupados en su día a día.
Cambian los tiempos, menos el ser humano que parece detenido en una vida cotidiana atroz. Un Carpe diem masivo y sin sentido. Olvidado de lo que es la autenticidad del carpe diem y sus consecuencias. Sólo yo y mi ego; antes, durante y después.
Hablan de micro cosmos, los que se abren al cabo del tiempo. Mucho tiempo.
No hay cercanía.
Te quiero mucho perrito, pero pan poquito.
¿Qué harán cuando quieran preguntar y no tengan cerca a nadie que les saque de sus dudas si es que se lo plantean?
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