El estreno de un día
Ya viene el día, tiñendo de irises cielo, mar, ventanas. Iluminando la tierra de luz.
Sí. Ya viene el día, elevando el canto de las aves tan tempranas.
La autovía ruge. A pesar de la llegada de una mañana radiante.
¿Cómo pude confundir su berrido con el del oleaje de un sosegado Mediterráneo?
Mas, vuelvo a esa mirada del amplio paisaje donde el caleidoscopio de colores entra en los ojos y más adentro aún.
Celebro con voz callada...
Ya viene el día.
Ya viene el día.
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