La mirada del otro
Sea expresada como sea expresada, la mirada del otro, es inexplicable como ahonda en nuestro ser. Y de esa mirada dicha con palabras, en el caso que nos ocupa, nace un sentir por una persona desconocida en nosotros. Y así, en una ceremonia se gestó una admiración y un profundo respeto. Ya, incluso, me atrevería a decir más. Diría cariño y reconocimiento por alguien que en verdad no había visto nunca salvo en fotos.
Ahora puedo comprender mejor a los que lo sintieron ir. A sus más allegados. Ahora puedo comprender la entereza que muestran. Especialmente la esposa joven. Y es que con una persona así astu lado, el hecho que deje de sufrir el amado, da fuerza por haberlo gozado en vida.
El amor dura una eternidad siempre. Aunque se sabe que es de ese modo, es más alentador saber que se amó a la persona más honesta y buena.
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