Vigilia
Serian las seis y pico de la mañana cuando sonó el móvil.
Un guasap de alguien ocioso, posiblemente, interrumpió mi profundo sueño.
A partir de ahí, los ojos se negaron a cerrarse. La mente (léase Su Tiránica Majestad (STM acrónimo) se dedicó a escribir a la velocidad del rayo.
Esta vez, desfilaron todos los cadáveres de la familia y de los amigos como una Santa Compaña ante mi. Aunque sin tristeza. Fui hablando con cada uno. Escribiendo los diálogos, recordando anécdotas. Algunas placenteras y otras no tanto. Me di cuenta de lo llena que estaba la vida de muerte. Hasta recordé que las monjas nos llevaron a visitar a una niña de nuestra edad que había fallecido. Vi su rostro pálido, con esa palidez que sólo la muerte es capaz de mostrar. ¿Porqué harían las "monjitas" aquella atrocidad. Estuve días y días con aquél rostro ante mis ojos preguntándome, haciendo cábalas. Vestía, la niña, un traje de primera comunión. Tendría siete u ocho años. Más o menos como yo. Claro que no recuerdo que yo hubiera hecho la comunión aún. Pero tampoco importa. La niña, eso sí, vivía en una calle frente a la iglesia San Gabriel. El nombre de ella lo desconozco o lo he olvidado.
A partir de la niña en cuestión recordé a otro niño. Éste vivía en la calle Caridad. Solía jugar frente a la ermita. Creo que se apellidaba Cerrillo y también murió.
Cogieron carrerilla los que ya no estaban. Juanito Campos fue el siguiente de la interminable lista, mi queridísimo José Mari y todos los que hoy forman un largo conjunto y que son todos mis muertitos.
Cuando fuese, debí quedarme dormida. Regresé de nuevo al mundo de los vivos con una sensación que podría denominar pletórica de vida. Y aunque puse verde al osado que llamó a esa hora intempestiva, he de decir que aún robándome mis preciosas horas de sueño, y tras la larga charla y escritura mental, hoy me alegro de ello.
Y también pensé, repito, lo llena que está de muerte, la vida.
Al menos la mía, como me dijo una vez una pitonisa. A la que, por cierto, jamás pregunté nada.
Estaría la mujer inspirada.
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