De las dos Españas
Algo debería haber sido remediado desde hace mucho tiempo, pero sigue sin remediarse.
Es la vieja historia de la vieja España que se niega a desaparecer. ¿Y por qué?
Porque no es cuestión de omitir, de esconder, de olvidar sino de ver, destapar, abrir. Y eso no se ha llevado a cabo.
¿Y por qué?
Este por qué ya no es facil de contestar.
Habría que preguntar en una esferas tan llenas de soberbia como carentes de sentido común, razón y verdadero sentirse uno con toda la comunidad del país.
Esferas como la iglesia, la administración, la monarquía.
Otra vez la monarquía, en una o dos, como cada cual elija, Españas que no tienen ni para comer ni la una ni la otra. Dos ni te cuento.
Lo triste es que hoy un amigo se ha llenado de tristeza al comprobar (pobre ingenuo) que las Españas seguían alzando sus ya conocidisímas lanzas porque él se había compadecido de las 13 Rosas asesinadas y les ha brindado su recuerdo. A lo que "compañeros y compañeras" han respondido de modo, vamos a decir poco elocuente o poco solidario. Y él se ha sentido triste y desamparado ante lo que no esperaba. Él tan demócrata, tan unido
a todos los colores sin distinción.
Pobre, aún no ha sentido esa prepotencia de "los ganadores", de los auténticos "españoles", de los que siempre fueron y serán de la España Una Grande y Libre de sus frustrados sueños. Claro que no saben que son frustrados.
Es la vieja historia de la vieja España que se niega a desaparecer. ¿Y por qué?
Porque no es cuestión de omitir, de esconder, de olvidar sino de ver, destapar, abrir. Y eso no se ha llevado a cabo.
¿Y por qué?
Este por qué ya no es facil de contestar.
Habría que preguntar en una esferas tan llenas de soberbia como carentes de sentido común, razón y verdadero sentirse uno con toda la comunidad del país.
Esferas como la iglesia, la administración, la monarquía.
Otra vez la monarquía, en una o dos, como cada cual elija, Españas que no tienen ni para comer ni la una ni la otra. Dos ni te cuento.
Lo triste es que hoy un amigo se ha llenado de tristeza al comprobar (pobre ingenuo) que las Españas seguían alzando sus ya conocidisímas lanzas porque él se había compadecido de las 13 Rosas asesinadas y les ha brindado su recuerdo. A lo que "compañeros y compañeras" han respondido de modo, vamos a decir poco elocuente o poco solidario. Y él se ha sentido triste y desamparado ante lo que no esperaba. Él tan demócrata, tan unido
a todos los colores sin distinción.
Pobre, aún no ha sentido esa prepotencia de "los ganadores", de los auténticos "españoles", de los que siempre fueron y serán de la España Una Grande y Libre de sus frustrados sueños. Claro que no saben que son frustrados.
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