Insomnio

Imposible conciliar el sueño. 
Imposible coger el libro que me ocupaba. 
Contra la costumbre, rara además, de preocuparme por la vigilia a la que me veía confrontada y, a la que obviaba con alguna distracción generalmente, la noche pasada era imposible mantener la calma, o distraerme. Algo indescriptible rumiaba dentro de mi haciendo que me preguntara una y otra vez:¿a quién se le ocurre verlo a sabiendas del malestar que te iba a ocasionar? 
Me reprochaba haber seguido un reportaje en la 2 de televisión, en la que se trató de las fronteras, mejor dicho  de las vallas que, en plena globalización, crean los estados para evitar que refugiados de guerra u otras personas con dificultades para sobrevivir en su propio territorio se introduzcan en ellos.
Desconozco el porqué de mantenerme en un empeño que me dañaba, a no ser que la morbosidad jugara impunemente conmigo. 
Lo cierto es que, a pesar de cambiar de canal, de apagar el maldito cacharro como tantísimas veces, pues no lo apagué en esta ocasión lo suficientemente a tiempo, como para evitar que mi ánimo se sintiese ya desecho.
Imposible dormir.
Imposible distraerme.
Se me ocurrió: leer a Barico que tanto me gusta. Cogí< Seda> y< Nieve> de Fermine. Al buscar un tercero también de Barico <Novecientos> pues; pensé petrecharme con todos ellos contra la vigilia involuntaria... pero, ¡tate! no pude encontrarlo a pesar de saber donde debía estar.
Intenté por todos los medios concentrarme en <Seda>, mas el postre para la insólita inquietud ya había sido introducido en el menú. "Si no quieres caldo, toma dos tazas".
Y así me quedé dormida tratando de ignorar la ansiedad.
Esta mañana, apenas abrí los ojos me puse a buscar como loca. No lo he encontrado.
Surgen pensamientos que con todo ahínco trato de evitar. No son buenos.

Escribo esto en un intento que espero sea propicio y beneficioso, para alejar esas ideas perturbadoras.

Comentarios

Entradas populares