Carta a Eva
Hola Evita, mi lagartija con la cola más larga y rápida del mundo mundial.
Es así que anoche, en esa espera breve, antes de entregarse una a los más bellos brazos como son los de mi amado Morfeo, pues te escribí una carta. Sin pluma ni papel. La escribí en ese espacio semejante al divino. Me salió, taaaaan bonita. Pero todo aquello que se escribe de manera inmaterial, pues...eso, que se desvanece. No ocurre igual con el íntimo deseo de decirte algo bello, algo que te lleve a un mundo más hermoso y tranquilo, a un refugio donde la amistad y el amor se materializan.
Hay una canción, cuya intérprete desconozco, que dice así: Cuando en el agua te escriba/ y en papel naden peces...
Pues algo así, acabo de darme cuenta, pasó anoche con tu carta, sólo que no la plasmé en el agua si no en el aire. En el éter negro de la nocturna hora.
Y hasta aquí puedo leerte, hablarte, decirte, manifestarte, que eres una mujer valiosa para mi. Como persona y si me permites, como gran gran amiga.
Todo multiplicado te envío: besos, abrazos, cariños y todas las cosas bonitas que te deseo desde éste cucharón (leáse corazón, que te piensa en la alegría y en las penas, en la salud y .....Jajajajajajajajaja
Como cantaría aquél...somos novias...jajajajaja.
Auf Wiedersehen, bis bald.
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