Navidad especial-especial Navidad

Hay momentos en que se nos ablandan los ribonucleicos. No sé que proceso se genera para que esto ocurra. Pero en llegando Navidad todo se pone como gachas. Al menos a mi,  me ocurre.
No a todos les pasa igual. Por ejemplo a mis siete hermanos. 
¿ADN? ¿ARN?
Ni idea. Oí campanas sin saber donde.
Lo cierto es que una de ellos respondió a mi mensaje. El resto ni una palabra. Hay que decir que a los niños no pude felicitarlos, no sé donde están. No se ponen al teléfono hace siglos, no responden a llamadas vía "chat", no dan señales de vida. (Sus razones tendrán) ¿Razones?
Lo cierto es que pasé la Nochevieja sin un mal gesto de acercamiento por parte de la familia más cercana, porque la prima Nena y su hija me felicitaron, mis tíos y primos de Barcelona también, sólo la familia Cuberos Cerrillo guardó un reverente silencio.
Tres días después se me solicitó para" unas cervezas y nada más y volver a casa". Se me aclaró. En lo que de verdad fue lo dejo para otra ocasión. Fuimos. Tres hermanas. 
Se me mostraron fotos de la comida ancestral que  había preparado una  de ellas para las otras dos.  Y se aclaró: <yo que este año no quería guisar> (Yo no estaba invitada).
La bilis-rubina trepaba por todo mi ser. Encima sin tacto. 
Envidia, rabia, ocupaba cada poro y estallé para seguidamente pedir perdón que no fue ni siquiera atendido ante su estallido de defensa. El de la más pequeña y gran tirana.
Navidad ablanda los corazones. ¿Como serán esos corazones en otra época?

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