Por ejemplo: Cuba

Hablar de Cuba es hablar de sentimientos encontrados.
Decía Alberti: nunca fui a Granada.  Y haciéndome eco de esas palabras he de decir. nunca fui a Cuba.
No es necesario ir a ningún lugar para sentir lo que las personas que lo habitan sienten.
Todos somos iguales. Tan iguales como diferentes.
Vivir Cuba es oírla cantar y llorar  reír y llorar, sentirla bailar más allá del dolor y su miseria.

Qué lejos de la Cuba de EE.UU. de su paraíso vacacional.
¡Ay los imperios!
Ninguno queda en pie.
Es como si la propia Naturaleza se encargase de hacer justicia. Porque, ¿a qué negar qué ningún imperio que se precie lo hizo bien con la humanidad?
Y no, no voy a caer en la defensa de ningún dictador. Sea del signo político que sea.
Nos hemos alejado tanto del sentido de las palabras...
Por supuesto que éstas, mis palabras y mis ideas son ingenuas, cándidas, (como el protagonista de Voltaire), tontas e infantiles. Pero son las que tengo y las que quiero conservar. Y lo hago sin esfuerzo alguno.
Amo a Cuba y a sus gentes,  como si de veras fuesen hermanos. Más que hermanos.  ( Los cainistas existen). Y así me ocurre con todos los pueblos que sufren porque algún emperador ha decidido hundirlos en la miseria sin parar mientes en asesinatos individuales o masivos.
Y hablando de pueblos humillados, ¿cómo nos quedamos con Eurovisión en Israel el gran dictador del pueblo palestino?
Estoy convencida que vendrán expertos señores, intelectuales, académicos, políticos de prestigio y profesores universitarios a exponer los motivos y razones llenos de complejidades y sabiduría defendiendo lo indefendible.
Si tuviera sonido la frase " el pueblo unido jamás será vencido"... Pero con  tanto medio de comunicación sólo se oye un maremagnum de voces mientras los pueblos lloran su dolor. Y hasta algunos lo hacen cantando.
Por ejemplo Cuba
 



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