Era un día feliz. Llamadas, mensajes, voces amigas, y de pronto...
El vacío se extendió dentro de mi.
Miraba ante mi sin ver nada. La mente tan blanca como el papel. p Algo intangible, inaudible, inasible se adhería a mi. Como si la nada hubiese ocupado todas las células de mi cuerpo.
Establecí un soliloquio con mi amiga: ves, le dije: Así se establece aquello que con el tiempo se llama dolor del alma. Lo hablamos ayer. ¿Recuerdas?
Claro que ella no podrá responderme.
El vacío se extendió dentro de mi.
Miraba ante mi sin ver nada. La mente tan blanca como el papel. p Algo intangible, inaudible, inasible se adhería a mi. Como si la nada hubiese ocupado todas las células de mi cuerpo.
Establecí un soliloquio con mi amiga: ves, le dije: Así se establece aquello que con el tiempo se llama dolor del alma. Lo hablamos ayer. ¿Recuerdas?
Claro que ella no podrá responderme.
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