Ese ente llamado Estado
Alguna vez creí que el Estado eramos todos. Y todos a veces no cumplíamos con el Estado. Pero, ¿y el Estado, cuantas veces nos consideró parte suya, y nos implicó en sus leyes con benevolencia?
Lo cierto es que cada carta certificada que llega a mis manos contiene una amenaza, una imposición tras la cual hay una ley que me omite como ciudadana y me anula como persona< pensante y honesta>. Nadie, ninguna institución, y para colmo de los colmos, ninguna empresa confía en mi como parte del Estado sino como algo a lo que hay que molestar, amenazar Se dirige a mi con leyes que más que ampararme me hacen sentir amenazada. Y cobran. Cobran con o sin tu permiso. Descuentan del banco amparados en la ley que no es la misma ley que me rige a mi y a muchos como yo, a pesar de que la ley debería estar hecha para proteger al ciudadano como yo.
Hoy no puedo pensar en otra cosa, salvo en la impotencia que siento por los abusos que se comenten por un par de sucios euros.
Lo cierto es que cada carta certificada que llega a mis manos contiene una amenaza, una imposición tras la cual hay una ley que me omite como ciudadana y me anula como persona< pensante y honesta>. Nadie, ninguna institución, y para colmo de los colmos, ninguna empresa confía en mi como parte del Estado sino como algo a lo que hay que molestar, amenazar Se dirige a mi con leyes que más que ampararme me hacen sentir amenazada. Y cobran. Cobran con o sin tu permiso. Descuentan del banco amparados en la ley que no es la misma ley que me rige a mi y a muchos como yo, a pesar de que la ley debería estar hecha para proteger al ciudadano como yo.
Hoy no puedo pensar en otra cosa, salvo en la impotencia que siento por los abusos que se comenten por un par de sucios euros.
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