Viejos, mayores, ancianos
Los viejos tenemos más pasado incluso que presente. Del futuro nunca se sabe, ni se supo.
Vivir con intensidad para muchos de nosotros significa echar la mirada atrás. A veces, porque el presente nos resulta cruel. Y, aunque estamos redivivos, somos obviados y omitidos por muchas personas. Basta con ser mayor para que nos hablen como si fuésemos estúpidos o duros de entendederas.
Naturalmente tenemos la posibilidad de comparar y elegir el medio de vida que queremos, pero todo a nuestro alrededor quiere imponer su versión.
Es que cuando somos mayores, ¿no sabemos distinguir lo que nos gusta de lo que no? ? Es que alguien cree, que no amamos la libertad de ser y continuar siendo?
No tiene porque ser nostalgia lo que nos hace mirar hacia atrás.
El sencillo hecho de establecer comparaciones y de ese modo facilitar nuestra elección es un motivo más que añadir a nuestra forma de ver y vivir.
Aún no estamos muertos. Vivimos con más lentitud. Y los más jóvenes, no pueden saber cómo de bien sienta.
Vivir con intensidad para muchos de nosotros significa echar la mirada atrás. A veces, porque el presente nos resulta cruel. Y, aunque estamos redivivos, somos obviados y omitidos por muchas personas. Basta con ser mayor para que nos hablen como si fuésemos estúpidos o duros de entendederas.
Naturalmente tenemos la posibilidad de comparar y elegir el medio de vida que queremos, pero todo a nuestro alrededor quiere imponer su versión.
Es que cuando somos mayores, ¿no sabemos distinguir lo que nos gusta de lo que no? ? Es que alguien cree, que no amamos la libertad de ser y continuar siendo?
No tiene porque ser nostalgia lo que nos hace mirar hacia atrás.
El sencillo hecho de establecer comparaciones y de ese modo facilitar nuestra elección es un motivo más que añadir a nuestra forma de ver y vivir.
Aún no estamos muertos. Vivimos con más lentitud. Y los más jóvenes, no pueden saber cómo de bien sienta.
Comentarios
Publicar un comentario