Cita previa
Sí quiero.
Pues aquí tienes. Ve al mostrador y entrega esto.
Hola. Hola, de acuerdo, la llamarán.
Apenas piso la casa y la llamada. Cita para. Voy con mi amiga. Dos citas en un mismo día apenas separadas por cinco minutos a pie y a dos horas de distancia. Redondo. Esto va a a salir redondo. Establecemos un punto de encuentro previo whasapp.
Entrega de documentos. La llamaremos. Larga espera. Gotas en los ojos. Invito con sonrisas a la cordialidad. De nuevo espera. Especialista. Irrumpe una enfermera. Dice que no ve. Pues que no vea. Fue bonito mientras duró.
¿Se va usted a operar? ¿Qué opina el profesional? ¡Usted decide! Decido: sí quiero.
Vaya a y luego vuelva.
¿Que hora tiene , por favor? Vaya. La tengo pegad al culo. Telefoneo. Teléfono no funciona. Salgo. No veo un pijo. Oigo un siseo. Jamás me vuelvo, esta vez sí. Lo siento Lupe, no puedo entretenerme, tengo otra cita y además me esperan. Comienzo a caminar. ¿Qué me ocurre? ¡No veo apenas! Lupe está a mi lado. Cógete a mi brazo. Mi hijo; Omar. Hola, Omar. Es lindo. Ella es preciosa. Una muñeca de una belleza frágil, etérea casi. Por favor telefonea a mi amiga que está esperándome. A lo lejos una silueta borrosa. Aquí está. E. Godoya- L. Serranía. Saludos. Adiós, vamos. no hay tiempo. Sigo sin ver ni jota. Confusos mis pasos. No te han dicho que no verías. No, nada. País eterno ...
Voluntades avanzadas. Para mi testamento vital. Preguntas. Papeles inútiles. Más preguntas. Al final muchas risas. Piropo por su buen hacer al funcionario. ¡Gran hallazgo! Más risas.
Os acompaño. Gracias Don Francisco. Más risas. Era Paco. ¡Acompañelas! A otro funcionario. Vale, las llevo. Osadía de la ceguera: ¿en brazos? Si es preciso. A mi amiga también. Con la de sacos de cemento que yo he cargado de cincuenta kilos. Cincuenta kilos. Vaya. ¡Qué amable, me han dicho muchas cosas, pero nunca saco de cemento! Ella será saquito. El ascensor tiembla con las carcajadas.
Adiós señoras. Adios constructor.
Rematamos la faena en un sitio de tapas. Toro incluido. ¡Que no falte el tipismo!
Tapas, risas foto, guiris asombrados por ocurrencias que no sé de donde salen. No puedo parar. Sigo sin ver bien. Hay para rato.
Vuela el tiempo. Dejo cosas, vivencias atrás. Divertidas a tutti plan.
Hogar, dulce hogar. Abrazos, más, saben tan bien. Adios saquito de cemento. Soy almendrita. Bien ricas que están. Ir a la capital y no comprar un cucurucho de almendras es un pecado, pero no te equivoques, tú ser saquito de cemento. Vale. Contigo no se puede, amiga. Venga, otro achuchón. Tenemos una cita con L. Serranía. Así será.
Otro adios, más abrazos. Saben tan rebien como las almendras fritas.
Pues aquí tienes. Ve al mostrador y entrega esto.
Hola. Hola, de acuerdo, la llamarán.
Apenas piso la casa y la llamada. Cita para. Voy con mi amiga. Dos citas en un mismo día apenas separadas por cinco minutos a pie y a dos horas de distancia. Redondo. Esto va a a salir redondo. Establecemos un punto de encuentro previo whasapp.
Entrega de documentos. La llamaremos. Larga espera. Gotas en los ojos. Invito con sonrisas a la cordialidad. De nuevo espera. Especialista. Irrumpe una enfermera. Dice que no ve. Pues que no vea. Fue bonito mientras duró.
¿Se va usted a operar? ¿Qué opina el profesional? ¡Usted decide! Decido: sí quiero.
Vaya a y luego vuelva.
¿Que hora tiene , por favor? Vaya. La tengo pegad al culo. Telefoneo. Teléfono no funciona. Salgo. No veo un pijo. Oigo un siseo. Jamás me vuelvo, esta vez sí. Lo siento Lupe, no puedo entretenerme, tengo otra cita y además me esperan. Comienzo a caminar. ¿Qué me ocurre? ¡No veo apenas! Lupe está a mi lado. Cógete a mi brazo. Mi hijo; Omar. Hola, Omar. Es lindo. Ella es preciosa. Una muñeca de una belleza frágil, etérea casi. Por favor telefonea a mi amiga que está esperándome. A lo lejos una silueta borrosa. Aquí está. E. Godoya- L. Serranía. Saludos. Adiós, vamos. no hay tiempo. Sigo sin ver ni jota. Confusos mis pasos. No te han dicho que no verías. No, nada. País eterno ...
Voluntades avanzadas. Para mi testamento vital. Preguntas. Papeles inútiles. Más preguntas. Al final muchas risas. Piropo por su buen hacer al funcionario. ¡Gran hallazgo! Más risas.
Os acompaño. Gracias Don Francisco. Más risas. Era Paco. ¡Acompañelas! A otro funcionario. Vale, las llevo. Osadía de la ceguera: ¿en brazos? Si es preciso. A mi amiga también. Con la de sacos de cemento que yo he cargado de cincuenta kilos. Cincuenta kilos. Vaya. ¡Qué amable, me han dicho muchas cosas, pero nunca saco de cemento! Ella será saquito. El ascensor tiembla con las carcajadas.
Adiós señoras. Adios constructor.
Rematamos la faena en un sitio de tapas. Toro incluido. ¡Que no falte el tipismo!
Tapas, risas foto, guiris asombrados por ocurrencias que no sé de donde salen. No puedo parar. Sigo sin ver bien. Hay para rato.
Vuela el tiempo. Dejo cosas, vivencias atrás. Divertidas a tutti plan.
Hogar, dulce hogar. Abrazos, más, saben tan bien. Adios saquito de cemento. Soy almendrita. Bien ricas que están. Ir a la capital y no comprar un cucurucho de almendras es un pecado, pero no te equivoques, tú ser saquito de cemento. Vale. Contigo no se puede, amiga. Venga, otro achuchón. Tenemos una cita con L. Serranía. Así será.
Otro adios, más abrazos. Saben tan rebien como las almendras fritas.
Comentarios
Publicar un comentario