Matando moscas con el rabo
Andaba preguntándome si había algún grupo de mujeres, que defendiera el hecho de poner a sus vástagos, (porque creo tener entendido que son las mujeres las que paren) su apellido en primer lugar y, luego ya, si eso, pues apellidarlo como el padre, si es conocido, y o reconocido públicamente.
Dado que doy por hecho, (y omito lo de la redundancia como dicho redundante) que mi conocimiento está muy lejos de ser ni siquiera razonablemente aceptable, y pues que este internet es tan sabio, pues eso, que me he dicho, primero mira. Y mira por donde en un periódico viene algo así como que los padres no serán discriminados o frase similar por poner a sus hijos primero el nombre de la madre. Y ya daba saltos de alegría porque hubiese algún tipo de justicia, por lo que debería ser lo más natural del mundo = esto es: yo paro yo dispongo, cuando al continuar leyendo la frase de " con el previo consentimiento del varón ", ha venido a estropear la alegre mañana. Porque ya estaba yo contenta y feliz de que algo se moviese en eso tan cotidiano y tan vergonzante como, que la mujer protagonista del parto en primerísima fila, no dispusiese como es de ley que, su niña o su niño llevasen su apellido primero y luego... ya veremos.
Sabemos que padre siempre hay. Pero que los conozcamos o quiera ser conocido, es otro tema, por tanto es, según mi humilde opinión, algo que no debería haber sido nunca planteado que, la legitimidad de un apellido pasase por la aquiescencia del varón. Menudo marrón. Y sin haberlo pretendido un pareado me ha salido.
Dado que doy por hecho, (y omito lo de la redundancia como dicho redundante) que mi conocimiento está muy lejos de ser ni siquiera razonablemente aceptable, y pues que este internet es tan sabio, pues eso, que me he dicho, primero mira. Y mira por donde en un periódico viene algo así como que los padres no serán discriminados o frase similar por poner a sus hijos primero el nombre de la madre. Y ya daba saltos de alegría porque hubiese algún tipo de justicia, por lo que debería ser lo más natural del mundo = esto es: yo paro yo dispongo, cuando al continuar leyendo la frase de " con el previo consentimiento del varón ", ha venido a estropear la alegre mañana. Porque ya estaba yo contenta y feliz de que algo se moviese en eso tan cotidiano y tan vergonzante como, que la mujer protagonista del parto en primerísima fila, no dispusiese como es de ley que, su niña o su niño llevasen su apellido primero y luego... ya veremos.
Sabemos que padre siempre hay. Pero que los conozcamos o quiera ser conocido, es otro tema, por tanto es, según mi humilde opinión, algo que no debería haber sido nunca planteado que, la legitimidad de un apellido pasase por la aquiescencia del varón. Menudo marrón. Y sin haberlo pretendido un pareado me ha salido.
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