La novia de la muerte

A través de los cerrados párpados penetró el resplandor de una mañana llena de felices augurios.
Aún remoloneó entre la sábanas, que recién lavadas olían a tomillo y romero, a jara y mimosa, a campo mojado de rocío.
Muerte, compañera fiel a la que nadie nombra. Como si al evitar tu nombre quisieran borrar tu presencia.
Con cada despertar te abrazo. Ante tu voluntad me inclino. Parca leal.
Sonriamos al nuevo día compañera.

Comentarios

Entradas populares