De viaje
Arroyos tumultuosos, torrentosos, donde el agua espumea imparable, en contraste con el murmullo de las acequias del palacio rosa de la rosa Alhambra.
Incontinencia goda, bárbara contra el susurro árabe. Sutileza misteriosa.
País helvético, montañas blancas, ríos caudalosos.
Paisaje festoneado, jalonado de agrestes aguas. Belleza gélida.
La cortesía de los anfitriones. Regine, Carlos. Y un hotelito sacado de gnomolandia, con sus lechos como sus montañas blancas. Plumas tapizadas de un inmaculado albor.
A la mesa, un plato de ciervo entreverado de pequeños trozos de tocino. Jugo virgen, con salsa de frambuesas. néctar y ambrosía.
Cómo pasar de la acogida. Un Fondüe casero y, la estrategia de los lugares que debían ocupar los comensales. Por si alguien perdía un trocito de pan.
Divertimento, amabilidad, cortesía. Puntillismo alemán. Los símbolos y detalles.
Hablando con Luisa ayer, comentabamos ¿qué fue primero, la gallina o el huevo? Nos referíamos a mi estancia en el país sajón. Alemania, y mi germanofilia.
Incontinencia goda, bárbara contra el susurro árabe. Sutileza misteriosa.
País helvético, montañas blancas, ríos caudalosos.
Paisaje festoneado, jalonado de agrestes aguas. Belleza gélida.
La cortesía de los anfitriones. Regine, Carlos. Y un hotelito sacado de gnomolandia, con sus lechos como sus montañas blancas. Plumas tapizadas de un inmaculado albor.
A la mesa, un plato de ciervo entreverado de pequeños trozos de tocino. Jugo virgen, con salsa de frambuesas. néctar y ambrosía.
Cómo pasar de la acogida. Un Fondüe casero y, la estrategia de los lugares que debían ocupar los comensales. Por si alguien perdía un trocito de pan.
Divertimento, amabilidad, cortesía. Puntillismo alemán. Los símbolos y detalles.
Hablando con Luisa ayer, comentabamos ¿qué fue primero, la gallina o el huevo? Nos referíamos a mi estancia en el país sajón. Alemania, y mi germanofilia.
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