Cada tarde, sin cesar
No, que no me canso de contemplarlo: el ocaso. Hoguera en ascuas. Incendio sin llama ni dolor. Solo la hermosura viva y ardiente de una tarde que se cae tras la mar.
¡¡Ayyyyyy!!!
Vanas palabras. Incapaces de describir lo que los ojos ven. Y mira que dicen, que no vemos. Entonces..., Cómo serán viéndolos?
¡¡Ayyyyyy!!!
Vanas palabras. Incapaces de describir lo que los ojos ven. Y mira que dicen, que no vemos. Entonces..., Cómo serán viéndolos?
Comentarios
Publicar un comentario