A mi amigo Antonio
El curioso caso del "Palomo".
Erase un audaz y atrevido pájaro que revoloteaba cerca del mar. Había encontrado un sitio estupendo para colgar su nido, y sin dudarlo siquiera se instaló en aquél precioso lugar junto a una linda playa.
Cierto día de tórrido verano decidió chapotear en el agua, con tan mala pata que en su alegre revuelo perdió las llaves de su nido.
Apesumbrado y triste rogó a los dioses por la devolución de su fiel e imprescindible joya. Cuando los dioses lo oyeron citaron a los hados y les ordenaron la búsqueda de aquél imprescindible objeto. (Los dioses nunca se rebajan a trabajar junto a los mortales).
Al día siguiente un ser disfrazado de humano llamado Carlos, se presentó ante el atónito palomo y entregándole las llaves con una gran sonrisa, se marchó.
Moraleja: Que cada cual se atenga a su especie y la de un ave es la de volar y no la de nadar en la mar.
Y colorín colorado, este cuento no ha buceado...
Cierto día de tórrido verano decidió chapotear en el agua, con tan mala pata que en su alegre revuelo perdió las llaves de su nido.
Apesumbrado y triste rogó a los dioses por la devolución de su fiel e imprescindible joya. Cuando los dioses lo oyeron citaron a los hados y les ordenaron la búsqueda de aquél imprescindible objeto. (Los dioses nunca se rebajan a trabajar junto a los mortales).
Al día siguiente un ser disfrazado de humano llamado Carlos, se presentó ante el atónito palomo y entregándole las llaves con una gran sonrisa, se marchó.
Moraleja: Que cada cual se atenga a su especie y la de un ave es la de volar y no la de nadar en la mar.
Y colorín colorado, este cuento no ha buceado...
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