Quise abrir los ojos a la luz de la mañana. Mirar lo sencillo del día a día. El vuelo de palomas que creía perdidas. El cantar rebosante de vida de las aves pequeñuelas. La fuerza de su exigencia. pero algo en mi estaba como derrotado. No había ansia en mi mirar y, una sombra oscura navegaba sin control vaciando de alegría mi entorno. Vino una dulce brisa y sentí su caricia en la piel. Le dí, sin voz, las gracias. No fue suficiente. Incluso ahora, en este momento, un empeño absurdo me aleja de adonde quiero ir.
Me ahoga la soledad, me ahogo en soledad,, me regodeo en la soledad como en un mal indefinido y necio.
Aún no aprendí, aún no me rendí. Vivir es todo eso, ¿porqué no lo acepto?
Me ahoga la soledad, me ahogo en soledad,, me regodeo en la soledad como en un mal indefinido y necio.
Aún no aprendí, aún no me rendí. Vivir es todo eso, ¿porqué no lo acepto?
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