Homenaje a Alejandra Pizarnik
Abrí tu libro. Un pequeño libro que había adquirido el día anterior. No te conocía de nada. Leí de tu nacimiento y de tu muerte elegida. ¿Puedes creer que todo mi cuerpo se estremeció como si hubiera
perdido un ser amado?
Cuando comencé a leerte, ya no pude parar. Me obligué a hacerlo. A parar. Tanto dolor. Tanto amor. Tanta sutileza. Tú Alejandra, no viniste para quedarte. No era el mundo apropiado para tan grande dolor. Para tan grande amor. Nos quedan tus palabras para renacerte.
perdido un ser amado?
Cuando comencé a leerte, ya no pude parar. Me obligué a hacerlo. A parar. Tanto dolor. Tanto amor. Tanta sutileza. Tú Alejandra, no viniste para quedarte. No era el mundo apropiado para tan grande dolor. Para tan grande amor. Nos quedan tus palabras para renacerte.
Comentarios
Publicar un comentario