Recordando.

Valentina.!, Valentina ! Valentina. Se llamaba Valentina. Ya se nos fue. No a su tierra natal, Italia, ni a la tierra elegida por adopción :San Francisco de EE.UU. Lo recordé cuando llena de rabia por no dar con su nombre apagué el computador. Pero la magia había dado sus primeros pasos en la mañana.
Y la inundó toda, cuando sonó el teléfono. Sonó desde la Argentina. Nuestra Alba preciosa,  y triste Alba.
Triste, porque estaba llena de "saudade".Esa expresión portuguesa que parece ir más allá de la nostalgia, pues así estaba mi niña, nuestra amiga Alba. La joven amiga del alma.
Ni reconocía su voz de compungida que sonaba.
Ha pasado el tiempo, el bálsamo que sana hasta la mismísima saudade. La veo féliz cuando publica en Facebook. Ya no habla de extrañarnos. Se ha ido llenando su vida, de amores nuevos, de marido, de hijos. Tan jovencita aún. Pero sé que lo necesitaba. Con veintidos abriles se necesitan muchos amores para rellenar un corazón ávido.
Ahora ¿cuántos tendrá? Años. Veintisiete, vienitiocho. ¡Qué mala es esta memoria para las fechas, para saber del tiempo que transcurre. Nunca lo sabré con certeza. Será porque no me interesa. ¿Qué es el tiempo si ni siquiera existe. Es un palabra. Sólo una palabra a la que como siempre le hemos achacado un sentido a nuestro gusto.
Hoy, han regresado ambas, Valentina, Alba e incluso Eva a este hogar en el que se contaron y vivieron tantas cosas...

Comentarios

Entradas populares