Manuel, o la fuerza del amor platónico I

Hola, Manuel:
Te prometí hace unos días que te mantendría alejado de todo aquello que fuese ajeno a ti. que te merecías y mereces algo aparte. Algo así como un capítulo especial en mi vida. Por eso, no deseo mezcla tu recuerdo con nada que lo pueda oscurecer. Tú serás el símbolo de lo bello y hermoso, de lo limpio, de lo tierno. Algo así como una niñez. El regreso a la infancia que jamás deberíamos olvidar. Lo más inocente que nos ofrece la vida. Por eso, el mantenerte alejado de todo, es importante, diría que casi trascendental.
Abrir las páginas, que tú inspiraste, y encontrarlas siempre inmaculadas. Lllenas de amor y ternura que me regalaste tan generosamente. Llenas de ese ansiado respeto que me brindaste sin más. Como si me conocieses de siempre y supieses de mis más íntimos anhelos.
Vini, vidi, vici. Pero, pero, Michael, permíteme que omita aquello tan inoportuno como equivocado aquello que ocurrió la segunda vez que nos vimos y que, desconociendo fecha, fue verdaderamente importante. Fue ese día en el que te mostraste solo y exclusivamente como un amigo. Como una buena persona.
Es ahí, a partir de ese momento, cuando...

Comentarios

Entradas populares