Manuel, o la fuerza del amor platónico II

 Hola, Manuel:

Al fin conseguí encontrarte.
Me gustó mucho que estuvieses aquí y que hablásemos con toda la claridad de que mi mente es capaz. Aunque demasiado inconcreta e indecisa para ti, según tus palabras.
No sé ser de otro modo, pero he comprendido muchas cosas. por ej.: que eres razonador y muy matemático.
¿Para qué pues insistir en cómo soy? Ya lo sabes o te lo aclaro. Pues, nada más que emocional, casi sensiblera, paranormal si me comparas contigo. Y yastá.
He aprendido a apreciarte. Te has metido en mi corazón, vaya. Empero, y dadas nuestras circunstancias tienes que salir de él. Eso sí, dejando una fabulosa estela de compañerismo que será hermoso de recordar.
Como verás, aún ocurren cosas maravillosas en la vida. Esas que verdaderamente nos estiman felices.
Y a ti, ¿te parece lo mismo?
Por lo que observo, sí, aunque no pareces seguro de ello.
Pienso que,  tal vez la fugacidad de nuestros encuentros sea lo que lo haga todo tan preciado.


Comentarios

Entradas populares