Abrazos

¡Tanto por reflejar! Heme aquí muda. Qué tropelía de emociones. Qué bulle bulle de sensaciones.
Basta una frase de usté,  Don Eduardo Galeano para que mi interior se dispare sin ton ni son. Es como si a la par acudieran mil musas a decirle ¡sí señor!, ¡sí mi amo! Poseedor del don de hablar para nosotros los Nadies. Despertador de síes con honor y conciencia de que nos entiendes. Devolvedor de dignidades que, otros intentan pisar y que tú Don Eduardo nos envuelves en papel de regalo.
Perdón por el tuteo. Me lo trae al recuerdo,  un chiquillo vecino,  que fue hasta hace poco y que me decía  Señora es que no me puedo enfadar contigo. Sin pretender con esto, equiparar su gran poder de exposición con mis vivencias. ¡Por favor! No hay color. Don Galeano. Es usted único. Y mi admiración no tiene limites. Entre los que elijo, actualmente, usted ocupa un lugar preferente por su coherencia. Algo tan difícil como la coherencia. ¡Jolines! ¡Y en estos tiempos! ¡Jolinorum! ¡Qué gran logro!
Con cada página, una reverencia de humilde adhesión.
Avec plaisir, Señor

Comentarios

Entradas populares