Corta Larga La vida
¿Cuánto se tarda en contar la esencia de una vida?
Debería sentarme y reflexionar sobre lo acontecido. Que ha sido todo y nada. Depende. De la mirada de ella, de la otra ella. ¿De quién?
A mí me gusta las miradas de los otras, de los otros "humanos".
También sus frases, pero la cerveza de momento las ha borrado. " Y mira que he amenazado con eso de <<las veras reflejadas>>.
Pos mira, se me han olvidado. Esas palabras que tan acertadas me parecieron. Y es que, cuando se pretende contar sin respirar debidamente y sin atolondrarse, las cosas que, en el caso que me ocupa, de la vida de una misma y, recibes visiones ajenas importantes, pues el ego te corta el rollo. ¿Qué no?
Iba de ego, de la famosa soberbia, de mi casorio con Richard Wagner y además de libros leídos por unas y otras.
Jesús, ¿es de extrañar que se me hayan pasado los sabios entrecomillados, por demás perfectamente traidos.
Vaya, es espantoso. Se me han olvidado en el glosario de la intensidad con la que he vivido ese rato tan divino. Tanto es así que no se si alguien dijo "cómo te cunde" por la velocidad con la que apuraba la birrita, o por la pasión de la charla.
Lo que si puedo aportar es que vengo con un libro nuevo en las manos porque la exposición de la persona que lo está leyendo me ha contagiado.
Por lo demás, ego y soberbia incluídos pueden de momento irse a paseo aunque amaguen con tornar de torna a Sorento.
Genio y figura...
Debería sentarme y reflexionar sobre lo acontecido. Que ha sido todo y nada. Depende. De la mirada de ella, de la otra ella. ¿De quién?
A mí me gusta las miradas de los otras, de los otros "humanos".
También sus frases, pero la cerveza de momento las ha borrado. " Y mira que he amenazado con eso de <<las veras reflejadas>>.
Pos mira, se me han olvidado. Esas palabras que tan acertadas me parecieron. Y es que, cuando se pretende contar sin respirar debidamente y sin atolondrarse, las cosas que, en el caso que me ocupa, de la vida de una misma y, recibes visiones ajenas importantes, pues el ego te corta el rollo. ¿Qué no?
Iba de ego, de la famosa soberbia, de mi casorio con Richard Wagner y además de libros leídos por unas y otras.
Jesús, ¿es de extrañar que se me hayan pasado los sabios entrecomillados, por demás perfectamente traidos.
Vaya, es espantoso. Se me han olvidado en el glosario de la intensidad con la que he vivido ese rato tan divino. Tanto es así que no se si alguien dijo "cómo te cunde" por la velocidad con la que apuraba la birrita, o por la pasión de la charla.
Lo que si puedo aportar es que vengo con un libro nuevo en las manos porque la exposición de la persona que lo está leyendo me ha contagiado.
Por lo demás, ego y soberbia incluídos pueden de momento irse a paseo aunque amaguen con tornar de torna a Sorento.
Genio y figura...
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