Tras el verano

Hoy me asemejo al viento que sopla de este a oeste, de sur a este,
de norte a oeste. Torbellino que agita las ramas y las cortinas que, cobrando alas revolotean sin cesar desasosegadas, frenéticas, sin rumbo.
El coso de la mar es un revuelo de pañuelos y olés. El primer frescor, cual recién nacido, es bienvenido con sonrisas y susurros de placer.
Huele a deseable otoño.

Comentarios

Entradas populares