Ay, Camarón
Sí.
Se hizo silencio.
Un silencio ancestral.
Sí se hizo silencio,
cuando Camarón calló
dejando de cantar.
Entonces miré al mar.
También allí
silencio.
Todo callaba.
Salvo mi piel
que, bajo el hechizo
de la voz antes escuchada,
la de Camarón
cual erizo, de pie, aún
seguía embrujada.
Se hizo silencio.
Un silencio ancestral.
Sí se hizo silencio,
cuando Camarón calló
dejando de cantar.
Entonces miré al mar.
También allí
silencio.
Todo callaba.
Salvo mi piel
que, bajo el hechizo
de la voz antes escuchada,
la de Camarón
cual erizo, de pie, aún
seguía embrujada.
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