Ay, dolores y no de Lola
Empezó a atacarme a los veinte y tres años.
Andaba yo recién casada y cuasi que celebré las mieles de hospital en hospital. La Luna se lo pasó mucho mejor que nosotros, porque lo que es el novio, lo que se dice muy contento tampoco estaba. Desde entonces y a pesar de la "gran operación"se presenta cuando apetece.
La puñetera, tiene ese afán incansable de arrebatarme lo único gracioso que poseo: los andares. Y no para en mientes en dejarme hecha una alcayata cuando le place. Y así llevo unos días y me dije: creo que el doctor me dio en alguna ocasión algo para aliviar lo que ni mis posturas adecuadas, ni mis descomposturas alivian.
Como soy chica prevenida, había escrito en la cajita "anti inflamatorio", pero por si las moscas me puse a leer el prospecto.Y leí literalmente lo que sigue:
"Usted no debe tomar xxxl si tiene alguna alegría o reacción excesiva a. bla,bal,bla.
Toma qué toma pastillas de goma que son pá la tos, tororot, tororot.
¡Mira qué bien! Qué buenas son estas pastillitas, pues con tan sólo leer el prospecto me ha dado un ataque de risa, y aunque el dolor no se haya ido, el ánimo me lo han puesto a cien por hora. Tanto que me volví a decir: ¡viva la hernia de disco!, y me entraron unas ganas de largarme un baile que para qué. Mas la sesuda Lumbalgia me aconsejó, <<no seas loca chiquilla>>.
Y aquí estoy, leyendo y releyendo el prospecto para no parar de reír.
Algo es algo.
Andaba yo recién casada y cuasi que celebré las mieles de hospital en hospital. La Luna se lo pasó mucho mejor que nosotros, porque lo que es el novio, lo que se dice muy contento tampoco estaba. Desde entonces y a pesar de la "gran operación"se presenta cuando apetece.
La puñetera, tiene ese afán incansable de arrebatarme lo único gracioso que poseo: los andares. Y no para en mientes en dejarme hecha una alcayata cuando le place. Y así llevo unos días y me dije: creo que el doctor me dio en alguna ocasión algo para aliviar lo que ni mis posturas adecuadas, ni mis descomposturas alivian.
Como soy chica prevenida, había escrito en la cajita "anti inflamatorio", pero por si las moscas me puse a leer el prospecto.Y leí literalmente lo que sigue:
"Usted no debe tomar xxxl si tiene alguna alegría o reacción excesiva a. bla,bal,bla.
Toma qué toma pastillas de goma que son pá la tos, tororot, tororot.
¡Mira qué bien! Qué buenas son estas pastillitas, pues con tan sólo leer el prospecto me ha dado un ataque de risa, y aunque el dolor no se haya ido, el ánimo me lo han puesto a cien por hora. Tanto que me volví a decir: ¡viva la hernia de disco!, y me entraron unas ganas de largarme un baile que para qué. Mas la sesuda Lumbalgia me aconsejó, <<no seas loca chiquilla>>.
Y aquí estoy, leyendo y releyendo el prospecto para no parar de reír.
Algo es algo.
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